domingo, 13 de marzo de 2011

"Falsas esperanzas, verdaderas experiencias":

Falto de coherencia desde los primeros momentos en que supe que nuestras palabras se irían con el mismo viento que llegaron a nuestros corazones. Tétrico presente que aqueja al pasado y promete al futuro, de manera simbólica lo pinta de negro y a la vez le da el tono rojo que tanto te gustaba. Crece mi odio, disminuye mi amor, mas no comprendo como puede seguir igual mi sentir. Xilófono de temperamentos del que llevás control total de  la melodía, tanto que si pudiera reducir a la mínima expresión el dolor sería algo similar a una sinfonía solitaria. Carente de pasión, intenté sobrepasar los límites de mi imaginación para generar un mundo de emociones y sensaciones de las cuales serías partícipe... tan sólo si participaras. Tambalean mis sentidos ante tu mirar, aquél que entre el verde de tu iris y el carmesí de tus labios me adormecen; sin embargo el gesto perverso logrado por tu aberrante suspirar es el que me retuerce el estómago de forma nunca antes lograda. Me rebajo a tu castigo, dulce castigo compuesto por laceraciones verbales de las cuales jamás te harás cargo... ni hoy ni mañana. Tuve la chance de escapar, sin embargo dudé y procuré quedarme para adquirir la experiencia que solo sufriendo se consigue. I fall, I fall, I fallter... ¿sabés lo que es caer y no tocar fondo? Lo sabrás en el momento menos indicado, cuando te agarre por sorpresa y veas que te encontrás indefensa ante la nada misma, y el "todo" que compone tu paupérrima vida de pesares y motivaciones falsas no te permite levantar. El beso que finaliza una etapa, la caricia que comienza un estado, cosas que jamás tuviste en cuenta y hubieses deseado contemplar con tus propios sentidos antes de llegar al final de tu carrera. No te deseo el mal, tampoco el bien, sin embargo te prometo que si puedo hacer algo para hacerte más fácil tu deceso lo haría sin dudarlo. La forma más directa de advertir el cambio es adelantándose a él; ¿te crees capaz de lograrlo? Presiento un alma quebrada y un corazón suturado, elementos cotidianos para el que sufre por amor y pierde por temor. Te sentís principiante en este juego de situaciones que ameritan una simple pausa para encauzar lo que fluye entre vos y yo. Basta de palabrerío, creo fervientemente en que tu cabeza no lograría entender lo que significa esto para mí, por el mismo motivo en el que escribo estas memorias en vez de transformarlas en cartas de amor... pues ya no más.









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