No hace falta mentir, tampoco esquivar. Es cuestión de aplicar la misma mentalidad de aquella vez que tu decidiste partir, para no volver jamás. No voy a pedirte que regreses, mas me encuentro en una posición privilegiada que pocas personas pueden acceder; ¿Acaso sentiste pena? No lo creo, tampoco lo afirmo. Es la base para toda finalidad acordada, el sentimiento y la debilidad en cuerda floja sin proceso previo. Creo en lo que veo, discrepo en lo que prohíbo, sin embargo acepto la farsa. Es tiempo de cambiar cuando el cambio mismo ocurre en ese momento, ese instante recreado por mi mente y tu convicción, creyendo que todo sería igual como lo dejé. Gracias por poco, todo por nada, simple inecuación que termina en la ruptura de tus deseos y mi confianza. Espero lo disfrutes, porque queda poco de tu pasión en mi sentir, ínfimo detalle de lujuria que supo arruinar la situación. El roce de las sábanas con un actor secundario, ese que cambió de planes y roles mi ubicación y ahora es el que provoca aflicción en tu alma, silogismo divino que me permite sonreír. Mirada camuflada entre la reunión de acordes y temores, repito... no sientas pena. Tus facciones son borrosas, tus palabras faltas de sentido, inequívoco tenor de maldad que resplandece en tu rostro despiadado. No importa tu miedo, tampoco tu aversión, pues todos los caminos conducen al mismo futuro innato que sin dudar te dediqué. Ofrecer es entregar, recibir es aceptar, dos definiciones que debías de haber conocido de antemano... ya no sirven, tampoco valen. No pude darte la felicidad que tanto anhelabas, mas decidí retirarme y dejar que te consumieras en tu propia sensación de cariño ajeno. ¿Lo ves? es mi despedida simbólica de tus caricias y de mis besos. No volveré jamás, tampoco quiero búsqueda. Penetración ocular, verbos sin conjugar... eso me haces tu sentir en este nuevo día que comienza con el sol y termina con la luna, ocultándose detrás de mis sueños más profundos. Fín de epístola, pasado neutro para beneficio mutuo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario