La penumbra inunda el vacío sentimental, ese que alguna vez estuvo relleno por la gente que admiraste y creíste que eran las indicadas para guiarte y brindar luz ante tu oscuridad. Ganas no faltan, tiempo sobra... el dilema persiste. El simple hecho de sobrevivir ante el demonio que invade tu porvenir sobre la tierra, mas debes soportar que diluya las ansias de prosperidad y luminosidad sobre tu futuro. ¿Duele? "Para nada -dijiste con énfasis- ya estoy percudido por la decepción".
Silogismos que acarrean pasión, orgullo y desidia. La respuesta básica ante la pregunta compleja, esa que tantas veces respondiste sin vacilar, y hoy te arrepentís sin dudar. Nadie creyó que esto sería real, pero nuevamente la mente humana sorprende sin socavar ningún pensamiento errado, tan solo el tuyo.
Armaste tu fortaleza en base a los sueños del prójimo; no vi venir tu presente arrasador, ese que se convirtió en mi pasado hostil. Luego serías indultada por mi propio sentir, ese que te acobijó y hoy te reprime a crear tu mundo de fantasía. Dudo mucho que las ganas te falten, pero no creo que poseas la verdad para creer real todo lo que construiste, mucho menos lo que pretendías generar.
Aunque resulte raro estás de vuelta en el principio, ruleta rusa del amor... perdiste de nuevo.
Pequeños avances, grandes retrocesos, ¿qué le falta a la vida para estar completa? Dalo por hecho, tú no.

No hay comentarios:
Publicar un comentario